©2009 Andrés Leonardo MartÃnez Ortiz and Cristina Breña Breña.Algunos derechos reservados. Esta obra se distribuye bajo licencia Creative Commons “Reconocimiento-Compartir Igual 3.0″ disponible en http://creativecommons/licences/by-sa/3.0/es
“No estoy implicado en la experiencia humana y no tengo cualidades redentoras como hombre”.Gabe Fenton en El ángel más tonto del mundo.Christopher Moore.
El reciente estudio realizado por Red Hat[1] revela la privilegiada situación que el software libre vive en España. El ranking elaborado nos sitúa en una más que destacable segunda posición, dentro del conjunto de 75 paÃses considerados en el análisis. Incluso en el desglose por áreas, donde las administraciones públicas logran la segunda posición, la industria, donde ocupamos el puesto 22, o la comunidad, con la décima posición, el ranking destaca claramente la enorme labor llevada a cabo durante los últimos 10 años. Aun asÃ, un análisis más profundo de la información presentada permite identificar riesgos potenciales y lÃneas necesarias de mejora.
Un dato particularmente significativo es la disparidad existente entre la clasificación alcanzada en el área de las administraciones públicas y en la industria. Sin duda, tal y como ya reflejaba un informe de CENATIC[2], las administraciones públicas han impulsado la adopción de tecnologÃas libre, especialmente en educación y alfabetización digital. Es más, precedida de diversa normativa regional y autonómica, la Ley 11/2007 establece las bases para la adopción generalizada de software libre en la provisión de servicios de administración electrónica al ciudadano. Mientras, la industria se encuentra 20 puestos por detrás, lo que se refleja no solo en términos de adopción de tecnologÃa libre sino también en el empleo de OSS en la provisión de productos y servicios. Esto adquiere una cariz preocupante cuando centramos la atención en las empresas TIC.
Bajo un prisma crÃtico, la situación descrita en el párrafo anterior tiene dos implicaciones inmediatas. Por un lado, las administraciones públicas incrementarán a lo largo de los próximos años su dependencia de tecnologÃas libres. Por otro, la industria, en gran medida, parece no haber encontrado aún alicientes suficientes para la adopción del software libre y mucho menos para su desarrollo. El riesgo latente es evidente. En conjunto la situación podrÃa traducirse en una nueva oportunidad perdida para nuestra industria TIC, viéndose excluida de este incipiente mercado frente a empresas europeas o americanas. Resultan necesarias, por tanto, medidas que potencien el desarrollo de la industria TIC para garantizar precios competitivos, independencia real del proveedor y soluciones innovadoras. Como beneficio adicional se desarrollarÃan productos y servicios susceptibles de competir en mercados internacionales, contribuyendo al fin y al cabo a la creación de empleo y al desarrollo económico.
Numerosas PYMEs, tradicionalmente el sector más dinámico e innovador del tejido industrial, y ejemplos casi anecdóticos de otras organizaciones han reconocido la oportunidad y comienzan a organizarse[3][4] en distintas formas y maneras para aprovecharla. Si bien es necesario un detallado análisis económico de este colectivo empresarial, resulta patente su fragmentada composición, lo que dificulta aunar estrategias. En el caso de las PYMES, de largo el grupo más numeroso de los interesados en apostar por la tecnologÃa libre, cuentan con dimensión empresarial insuficiente, escasa capitalización e inaccesibilidad a las fuentes de financiación. Por si esto fuera poco, la gran mayorÃa de modelos de negocio basados en OSS se fundamentan en la provisión de soporte y servicios, lo que impone unos flujos de caja que dificultan el crecimiento empresarial y su desarrollo sostenible.
Paradójicamente, estos colectivos no han encontrado aún la forma de trasladar esquemas de colaboración propios del software libre a escenarios empresariales. Mantienen aún planteamientos asociativos bastante conservadores, en la gran mayorÃa de los casos una dependencia parasitaria de tecnologÃa y las contribuciones no adquieren carácter de comunidad. En resumen, la aproximación de muchas empresas a escenarios de colaboración no competitiva sigue una curva excesivamente prudente y basada en estrategias francamente superadas.
Las comunidades empresariales han de desarrollar estrategias basadas en open source dirigidas a resolver sus principales limitaciones. La innovación abierta, sobre la base de una gestión libre de la tecnologÃa, añadiendo la dimensión financiero-económica parece ser el camino a seguir, pero aún ha de contrastarse tal extremo.Desde la perspectiva de la administración, es fundamental respaldar las estrategias acordadas entre los diferentes agentes involucrados, adoptando polÃticas como la flexibilización de la régimen de contratación, y favoreciendo mercados que fomente la creación y desarrollo de empresas. Problemas como la dimensión necesaria para acometer grandes proyectos se logrará en unos casos mediante la concentración de empresas con cierto nivel de madurez y en otros mediante la creación de consorcios de actores complementarios adecuadamente diversificados.
La industria tiene por su parte la responsabilidad de adquirir y promocionar hábitos de calidad, buscando alternativas a modelos de provisión de servicio y de madurez presentes en la industria de soluciones privativas. Asà mismo, deberá jugar un papel activo en mercados TIC B2B facilitando la madurez profesional de empresas más pequeñas.
Referencias
- [1] Open Source Software Potential Index (OSSPI): Development Considerations.
- [2] Softare de Fuentes Abiertas para el Desarrollo de la Administración Pública Española. Visión Global 2008.CENATIC. Observatorio Nacional.
- [3] Federación Empresarial ASOLIF (Asociaciones de Software Libre Federadas).
- [4] Comunidad de Software Libre Morfeo.









